El mercado de las consolas de sobremesa se está enfrentando a una tormenta perfecta que nos está cambiando por completo la forma de comprar tecnología. Las ventas de PS5 acaban de registrar un frenazo histórico en Estados Unidos que ha encendido todas las alarmas en la industria de los videojuegos. Si estabas ahorrando para dar el salto definitivo a la actual generación o querías renovar tu zona de juego, seguro que te has dado cuenta de que los precios están alcanzando niveles nunca antes vistos.
Los últimos datos de la firma de análisis Circana confirman que el pasado mes de mayo de 2026 ha sido un auténtico dolor de muelas para los fabricantes. La decisión de subir los costes de las máquinas y la falta de ofertas potentes durante la primavera han provocado que la comunidad de jugadores decida cerrar la cartera y esperar a tiempos mejores antes de pasar por caja.
¿Por qué han bajado las ventas de PS5 en el mercado?
Las ventas de PS5 cayeron un 58% en unidades durante mayo de 2026 debido al incremento del 33% en su precio medio de venta, el cual se situó en 672 dólares, firmando su peor registro en este mes desde el año 2000.

Para entender la gravedad del asunto, hay que viajar en el tiempo un cuarto de siglo. La última vez que Sony tuvo un mes de mayo tan flojo en suelo estadounidense fue en el año 2000, justo cuando la mítica e inolvidable PlayStation original apuraba sus últimos meses de vida mientras todo el mundo esperaba el lanzamiento de PS2. En términos de dinero real, los ingresos globales por hardware de Sony han caído un doloroso 43% interanual.
Pero ojo, que si las ventas de PS5 están sufriendo, a sus vecinos de Microsoft les va todavía peor con la marca verde. Xbox ha tocado fondo con unos registros que dan bastante miedo:
- Las unidades vendidas de Xbox Series X/S han caído un 12% en comparación con mayo del año pasado.
- Este resultado convierte a este periodo en el peor mes de mayo en toda la historia de la marca Xbox desde que debutó en el mercado original.
- Lo curioso es que los ingresos de Xbox subieron un 7% porque el precio medio de sus consolas aumentó un 22%, situándose en unos 524 dólares debido a los ajustes de costes.
El gran culpable de este escenario tiene un nombre técnico digno de película de ciencia ficción: la crisis de los semiconductores o, como ya se comenta de forma masiva en las redes, el RAMpocalypse. Las principales fábricas del planeta que construyen memorias DRAM y NAND flash (los componentes vitales que hacen que tu consola cargue los juegos al instante) están priorizando la producción de piezas ultra caras para los centros de datos de Inteligencia Artificial (IA), donde ganan muchísimo más dinero. Fuente con los datos de ventas.
Como las memorias se han encarecido más de un 2,5 veces en los últimos meses, tanto Sony como Microsoft se han visto obligadas a romper la regla de oro de la industria. Históricamente, las consolas se volvían más baratas a medida que pasaban los años. Sin embargo, en este panorama nos encontramos con que la edición estándar con lector de PS5 cuesta 649,99 dólares, la Digital Edition se planta en 599,99 dólares y la potente PS5 Pro escala hasta unos prohibitivos 899,99 dólares.

Por el contrario, el sector del juego portátil muestra una tendencia totalmente opuesta y se está comiendo el terreno. Mientras las ventas de PS5 experimentaban esta notable contracción en las tiendas, el ecosistema de Nintendo Switch ha seguido arrasando de forma espectacular en Norteamérica al registrar una base instalada acumulada de 5,9 millones de unidades en su nuevo ciclo, demostrando que los jugadores buscan desesperadamente opciones más accesibles para sus bolsillos.




