ANÁLISIS ONIMUSHA WAY OF THE SWORD

Análisis de Onimusha: Way of the Sword | La katana de Capcom vuelve por todo lo alto

Onimusha regresa con una katana que se siente increíble. Después de más de dos décadas, Onimusha vuelve con una entrega completamente nueva que tenía una misión complicada: recuperar una saga muy querida sin limitarse a repetir lo que funcionaba en PlayStation 2.

Onimusha: Way of the Sword nos pone en la piel de Miyamoto Musashi, el legendario espadachín japonés, durante una aventura que mezcla el Japón histórico con demonios, magia y una buena dosis de fantasía oscura. El resultado es un juego de acción que recupera muchas de las señas de identidad de la franquicia, pero introduce una estructura bastante más ambiciosa.

Y hay algo que queda claro desde los primeros minutos: Capcom sabe perfectamente cómo hacer que una katana resulte satisfactoria.

El combate es el auténtico protagonista de Way of the Sword. Los ataques tienen peso, las animaciones son contundentes y cada enfrentamiento transmite una sensación de contacto que consigue que golpear a un enemigo resulte casi físico. Pero la gran estrella es el sistema de parry, que añade una profundidad considerable a algo que inicialmente parece tan sencillo como bloquear un ataque en el momento adecuado.

No todos los desvíos tienen el mismo resultado. Si pulsamos demasiado pronto o demasiado tarde, Musashi puede quedar desequilibrado, mientras que un parry ejecutado en el instante perfecto permite tomar la iniciativa y abrir al enemigo para contraatacar.

La ventana de ejecución se convierte así en una cuestión de precisión.

Y cuanto más avanzamos, más capas aparecen alrededor de esta mecánica. El sistema de combate incorpora nuevas habilidades, armas especiales y estados que permiten encadenar ataques cada vez más espectaculares.

Ficha Técnica Versión PC
PC PlayStation 5 Xbox Series X|S Nintendo Switch 2
Nombre del juego Onimusha: Way of the Sword
Fecha de salida 04 de septiembre de 2026
Plataformas PC, PS5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch 2
Género Acción, Aventura, RPG
Desarrollador / Editor Capcom
Protagonista Miyamoto Musashi
Motor gráfico RE Engine
Idiomas Español de España

Uno de ellos es el furor, que permite potenciar nuestra espada y desencadenar acciones especiales después de ejecutar determinadas maniobras. La cámara lenta que acompaña algunas de estas ejecuciones consigue que incluso los combates contra enemigos normales tengan momentos capaces de hacernos sentir como un auténtico maestro de la espada.

La inspiración en Sekiro: Shadows Die Twice es evidente en algunos aspectos, especialmente en la importancia del parry, pero Way of the Sword consigue darle suficiente personalidad para no sentirse como una simple copia.

Aquí el combate tiene un ritmo más pausado y pesado. Musashi no parece un personaje flotando alrededor de los enemigos: cada golpe tiene fuerza y cada error puede dejarnos expuestos.

La katana es, sencillamente, una maravilla.

El sistema de combate crece constantemente

Uno de los mayores aciertos de Way of the Sword es que no desbloqueamos todas las posibilidades desde el principio. El juego va incorporando nuevas herramientas de manera progresiva y hace que nuestra forma de combatir evolucione.

Los enemigos también están diseñados para obligarnos a utilizar diferentes respuestas. Algunos ataques pueden contrarrestarse mediante parry, mientras que otros requieren esquivar utilizando los movimientos rápidos de Musashi. También existen enemigos con armaduras, puntos débiles y ataques especiales que exigen aprender sus patrones.

Combate contra un jefe en Onimusha Way of the Sword.

Esto resulta especialmente importante en los enfrentamientos contra los jefes.

Aquí es donde Onimusha: Way of the Sword alcanza su mejor nivel. Los grandes enemigos tienen diseños espectaculares y mecánicas específicas que hacen que cada enfrentamiento tenga su propia personalidad. Algunos requieren romper partes de su armadura, otros obligan a identificar puntos débiles y varios cuentan con fases adicionales que modifican sus patrones de ataque.

Además, el juego consigue presentar a estos demonios como criaturas realmente perturbadoras. Hay diseños grotescos, transformaciones y situaciones bastante violentas que encajan perfectamente con el tono de la aventura.

El problema aparece cuando el juego decide reutilizar algunos de estos jefes.

Encontrarnos con un enemigo que inicialmente parecía especial y volver a enfrentarnos a él posteriormente reduce un poco el impacto de su primera aparición. No es algo que arruine la experiencia, pero sí una decisión que podría haberse planteado mejor.

También existe cierta irregularidad entre los enemigos normales y los grandes enfrentamientos. Algunos rivales básicos son demasiado pasivos y pueden quedarse esperando nuestros ataques en lugar de obligarnos a reaccionar constantemente. Esto hace que el combate contra ellos resulte bastante menos exigente que el de los jefes.

Es una pena porque cuando Way of the Sword consigue enfrentarnos a enemigos agresivos, su sistema de combate demuestra todo su potencial.

Kioto abierto es su mayor problema

Si hay un apartado donde Onimusha: Way of the Sword pierde parte de la fuerza que demuestra durante los combates, es en su estructura de exploración.

La aventura combina zonas lineales, donde el ritmo es excelente, con una zona abierta situada en el este de Kioto. Sobre el papel, la idea parece interesante: abandonar temporalmente los niveles cerrados para permitirnos explorar, conseguir materiales, descubrir secretos y realizar misiones secundarias.

En la práctica, el resultado es bastante más irregular.

Enemigo Genma de Onimusha Way of the Sword.

El mapa utiliza numerosos iconos y objetivos secundarios, pero la navegación no siempre resulta intuitiva. Hay caminos que parecen accesibles y terminan siendo inaccesibles, mientras que determinadas rutas no quedan suficientemente claras. Es habitual tener que abrir el mapa para comprobar constantemente hacia dónde debemos dirigirnos.

Además, algunas actividades tienen una estructura demasiado convencional. Rescatar ciudadanos, eliminar grupos de demonios, conseguir materiales o completar pequeños objetivos funciona, pero no aporta demasiado cuando ya hemos visto varias situaciones similares.

El sistema de progresión tampoco ayuda demasiado. Podemos conseguir materiales para mejorar armas, habilidades y otros elementos del equipamiento, pero algunas tareas parecen diseñadas más para alargar el tiempo de juego que para ofrecer experiencias realmente memorables.

Y esto resulta especialmente evidente porque los niveles lineales son mucho mejores.

Cuando el juego nos lleva de un escenario a otro siguiendo una estructura más tradicional, el ritmo mejora inmediatamente. Los combates están mejor colocados, la exploración tiene un propósito más claro y la aventura avanza constantemente.

Por eso, una estructura en la que el área abierta funcionara principalmente como un centro desde el que acceder a diferentes misiones podría haber sido más efectiva.

Onimusha no necesitaba realmente un gran mundo abierto para funcionar.

Una historia sencilla con un protagonista que funciona

La historia gira alrededor de Musashi Miyamoto y su transformación de ronin en protector frente a una amenaza demoníaca. No estamos ante una trama especialmente compleja, pero funciona gracias al protagonista y a la forma en que se desarrolla su viaje personal.

Musashi tiene bastante personalidad. No es simplemente un guerrero silencioso que avanza de combate en combate, sino un personaje con dudas, conflictos y una evolución que consigue que la aventura tenga un componente emocional.

La presentación también tiene una personalidad muy marcada. El juego utiliza elementos del teatro kabuki, mezclando dramatismo y humor de una manera que encaja sorprendentemente bien con la estética de Onimusha.

Musashi realizando un parry en Onimusha Way of the Sword.

Los personajes secundarios tienen menos peso, pero ayudan a construir un mundo que combina acontecimientos históricos con una fantasía demoníaca bastante oscura.

Y hay una cosa que funciona especialmente bien: el juego no necesita convertir la historia en una sucesión interminable de explicaciones. La aventura avanza con bastante naturalidad y deja que los enfrentamientos y los escenarios sean una parte importante de la narración.

Gráficos y rendimiento: el RE Engine vuelve a demostrar su nivel

Visualmente, Onimusha: Way of the Sword es un juego muy atractivo.

El RE Engine vuelve a demostrar por qué Capcom lo utiliza en prácticamente todas sus grandes producciones. Los personajes tienen un nivel de detalle excelente, los escenarios presentan una iluminación muy cuidada y los enemigos, especialmente los jefes, pueden llegar a ser realmente espectaculares.

La dirección artística también tiene bastante mérito. Kioto aparece deformado por la presencia demoníaca y combina arquitectura japonesa con escenarios mucho más oscuros y perturbadores.

Las animaciones de combate son especialmente importantes porque cada golpe necesita transmitir peso. Y aquí el juego consigue un resultado sobresaliente.

En PC, el rendimiento es sólido en términos generales, aunque el área abierta de Kioto puede elevar considerablemente la carga de CPU y provocar pequeños stutters dependiendo del hardware.

En Steam Deck, el resultado es especialmente interesante. El juego puede mantenerse alrededor de 30 FPS con los ajustes predeterminados, algo bastante notable teniendo en cuenta que estamos hablando de un lanzamiento AAA actual construido sobre RE Engine. El problema vuelve a aparecer en el distrito abierto de Kioto, donde el consumo y la carga de CPU aumentan y pueden producir algunas caídas puntuales.

En Nintendo Switch 2, la versión ofrece un objetivo de 30 FPS, con resolución reescalada de 1080p en modo sobremesa y 900p en portátil, además de un modo de frecuencia variable de 30-40 FPS. También incorpora controles específicos mediante los Joy-Con 2.

Combate contra un jefe en Onimusha Way of the Sword.

Por tanto, aunque no estamos ante un juego técnicamente perfecto, Capcom ha conseguido una optimización bastante notable para el tipo de producción que es.


¿Es para ti?

Onimusha: Way of the Sword es especialmente recomendable si disfrutas de los juegos de acción centrados en el combate cuerpo a cuerpo y quieres una experiencia donde aprender a dominar una mecánica concreta tenga recompensa.

Si te gustan Sekiro, Devil May Cry, los antiguos Onimusha o los juegos de acción de Capcom, aquí tienes una propuesta muy interesante. El parry, los jefes y la contundencia de los enfrentamientos son sus mayores virtudes.

En cambio, si esperas un gran mundo abierto lleno de actividades variadas, probablemente encontrarás su estructura bastante más limitada. El área abierta de Kioto no está al mismo nivel que sus mejores zonas lineales.

Preguntas frecuentes sobre Onimusha: Way of the Sword

¿Cuánto dura Onimusha: Way of the Sword?

La aventura principal puede durar alrededor de 25-30 horas, dependiendo de cuánto contenido secundario y exploración completes.

¿Está Onimusha: Way of the Sword en español?

Sí. El juego cuenta con textos en español.

¿Merece la pena Onimusha: Way of the Sword?

Sí, especialmente si te gustan los juegos de acción con combate exigente. Su sistema de parry y sus jefes son sus mayores virtudes.

¿En qué plataformas está Onimusha: Way of the Sword?

Está disponible en PC, PS5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch 2.

¿Funciona Onimusha: Way of the Sword en Steam Deck?

Sí. Puede funcionar alrededor de 30 FPS con los ajustes predeterminados, aunque el área abierta de Kioto puede provocar algunas caídas puntuales.

Miyamoto Musashi con su katana en Onimusha Way of the Sword.

Veredicto

Onimusha: Way of the Sword es un regreso muy sólido para una saga que llevaba demasiado tiempo esperando su oportunidad. Capcom ha entendido perfectamente qué hacía especiales a los originales y ha puesto el combate en el centro de la experiencia.

El sistema de parry es sobresaliente, las animaciones transmiten una sensación de peso fantástica y los enfrentamientos contra jefes están entre lo mejor de la aventura. Cuando el juego nos deja avanzar por sus niveles lineales y encadenar combates, resulta difícil dejar el mando.

Sus problemas están principalmente en la estructura. El mundo abierto de Kioto introduce exploración confusa, actividades secundarias repetitivas y una progresión que no siempre aporta demasiado. También hay enemigos normales demasiado pasivos y cierta reutilización de jefes que resta impacto a algunos enfrentamientos.

Pero el conjunto funciona. Y lo hace especialmente bien gracias a una dirección artística potente, una historia sencilla pero efectiva y un apartado técnico que demuestra una vez más la versatilidad del RE Engine. Incluso en Steam Deck el resultado es sorprendentemente bueno para una producción de este tamaño.

8,8

Una fantástica vuelta de Onimusha que recupera la esencia de la saga y la adapta al público actual sin perder su personalidad. El combate es de primer nivel y los jefes justifican por sí solos buena parte de la aventura, pero el mundo abierto y algunas actividades secundarias impiden que todo esté al mismo nivel.

Capcom ha devuelto a Onimusha con una katana afiladísima. Solo necesita aprender dónde no hace falta cortar.

8.8
PC

VEREDICTO ZONAFPS

Onimusha: Way of the Sword recupera una saga histórica con un combate de katana sobresaliente, grandes enfrentamientos contra jefes y una ambientación fantástica. Sus zonas abiertas y algunas tareas repetitivas evitan que alcance la excelencia absoluta, pero cuando toca desenvainar la espada, Capcom vuelve a demostrar su maestría.

LO BUENO
+Combate con katana excelente y muy satisfactorio.
+Parry y sistema de Issen muy bien diseñados.
+Jefes espectaculares y gran apartado visual.
LO MALO
–Las zonas abiertas rompen parte del ritmo.
–Algunas tareas secundarias resultan repetitivas.
–Hay algunos jefes y enemigos que se reutilizan.
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